Los reóstatos de arranque se utilizan para limitar la corriente de arranque de motores eléctricos y reducir la carga sobre la red.
Según el tipo de máquina accionada y las condiciones de operación, se puede seleccionar el tipo más adecuado:
Se diseñan y fabrican de forma personalizada según las especificaciones del cliente.
Permiten el arranque escalonado de motores asíncronos de rotor bobinado (rotor de anillos) con potencias de hasta 6,4 MW.
Están formados por bloques resistivos montados en una envolvente con grado de protección IP00, IP21 o IP23. Se pueden fabricar otros tipos de envolvente según los requisitos del cliente.
Opcionalmente, pueden incorporar un sistema de control por etapas ubicado en un armario eléctrico independiente.
Ventajas
Aplicaciones
Los reóstatos de arranque en aceite permiten el arranque escalonado de motores asíncronos de rotor bobinado mediante la desconexión progresiva de resistencias del circuito del rotor durante la aceleración.
Se utilizan en aplicaciones de alta potencia donde no se requieren arranques frecuentes.
Los elementos resistivos de hierro fundido se encuentran sumergidos en aceite de transformador, que actúa como medio aislante y de disipación térmica.
Permiten el arranque de motores de hasta 6400 kW.
Ventajas
Aplicaciones
Los reóstatos líquidos permiten un arranque suave y continuo (sin escalones) de motores eléctricos.
Se emplean cuando no es necesario el control de velocidad, pero sí un alto par de arranque.
El medio resistivo es un electrolito (Na₂CO₃ en agua), que también actúa como sistema de disipación térmica.
Un sistema de electrodos móviles controlado por PLC permite reducir progresivamente la resistencia durante el arranque.
Permiten el arranque de motores de hasta 13.500 kW.
Ventajas
Aplicaciones