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Equipos de Baja Tensión

Equipos de Baja Tensión

Los equipos de baja tensión comprenden una amplia gama de dispositivos eléctricos diseñados para la distribución, el control y la protección de redes eléctricas con tensiones de hasta 1000 V en corriente alterna (AC) y hasta 1500 V en corriente continua (DC). Estos equipos se utilizan en todas las industrias, en el transporte, la energía y la construcción civil. Garantizan un funcionamiento seguro y fiable de los sistemas eléctricos y son la base de la infraestructura eléctrica moderna.

Principales Tipos de Equipos de Baja Tensión

  • interruptores automáticos;
  • fusibles y dispositivos de protección;
  • contactores y arrancadores;
  • relés y dispositivos de control;
  • seccionadores, interruptores, bornes;
  • canalizaciones eléctricas y unidades de distribución;
  • carcasas y cuadros de control;
  • instrumentos de medida y sistemas de monitorización.

Características Principales

Tensión nominal hasta 1000 V (AC) / hasta 1500 V (DC)
Corriente nominal desde unos pocos hasta varios miles de amperios
Clase de protección de IP20 a IP65 según las condiciones de operación
Tipo de construcción estacionaria / modular / móvil
Sistema de refrigeración natural o forzada
Normas cumplimiento con los requisitos internacionales IEC y GOST

Ventajas

  • alta fiabilidad y durabilidad;
  • amplia gama de versiones para diferentes condiciones de uso;
  • flexibilidad de soluciones de diseño y modularidad;
  • sistemas de protección contra sobrecargas y cortocircuitos;
  • facilidad de instalación y mantenimiento;
  • cumplimiento con normas internacionales de seguridad.

Áreas de Aplicación

  • empresas industriales;
  • complejos energéticos y redes de distribución;
  • transporte y equipos ferroviarios;
  • proyectos de construcción y edificios residenciales;
  • sistemas de energías renovables (plantas solares y eólicas);
  • infraestructura y servicios públicos.

Los equipos de baja tensión se diseñan y fabrican de acuerdo con las especificaciones técnicas del cliente, lo que permite tener en cuenta todas las particularidades de cada proyecto. Este enfoque garantiza fiabilidad y eficiencia en la operación, reduce los costes de explotación y aumenta el nivel de seguridad de las instalaciones.